Si me permiten incluirme en la cuenta, he visto a tres personas tomando fotografías de ese árbol, y con todo el gusto de caer consciente en algo falaz, asumo por lo tanto que much∅s hominin∅s más, han capturado ángulos irrepetibles del árbol sin que yo haya sido testigo. Tal vez hay algo cliché en el hecho de disfrutar la vista de un árbol con ese tipo de rubor y más en un espacio con un matorral espectacular; pero no importa. A mis espaldas tengo mi futuro en un crudo estado liminal y por hoy me permito la glotonería de gozar esa cursi película durante un par de segundos más.
Y seguramente mañana también.

Deja un comentario